El análisis de contaminantes en vino detecta metales, ocratoxina A, aminas biógenas y residuos de pesticidas. La normativa europea establece límites máximos obligatorios. Las bodegas deben analizar antes del embotellado para garantizar seguridad, cumplir requisitos de exportación y evitar rechazos comerciales. Los análisis deben realizarse en laboratorios acreditados.

Control de calidad en bodega - Análisis de vino
El control de contaminantes es clave para garantizar la seguridad y comercialización del vino.

Febrero es tiempo de embotellado, preparación de crianzas y arranque de ventas en bodega. Y en medio de toda esa actividad, hay una pregunta que no puede quedar sin respuesta: ¿mi vino está libre de contaminantes?

No es solo una cuestión de cumplir con la ley. Es lo que garantiza que tu producto puede comercializarse sin problemas, llegar a mercados exigentes y mantener la reputación que tanto cuesta construir. Porque un rechazo en frontera no solo afecta a un lote: afecta a toda la campaña.

En esta guía te explicamos de forma clara qué contaminantes debes controlar, cuándo hacer los análisis y por qué trabajar con un laboratorio acreditado te ahorra problemas.

¿Qué contaminantes pueden aparecer en el vino?

El vino, como cualquier producto alimentario de origen agrícola, puede verse afectado por distintos tipos de contaminantes. Algunos proceden del viñedo, otros de la bodega, y otros del propio proceso de elaboración.

Análisis de vino en laboratorio acreditado
El análisis en laboratorio acreditado garantiza resultados válidos para auditorías y exportación.

Metales pesados

Los metales pueden aparecer en el vino por varias vías: absorción natural del suelo por la vid, contacto con equipos metálicos durante la vinificación o uso de tratamientos en viñedo.

De forma obligatoria, la normativa europea exige el control del plomo, cuyo límite legal para vinos producidos a partir de la cosecha de 2022 es de 0,10 mg/kg (Reglamento UE 2023/915). Superarlo significa que el vino no puede comercializarse. Además del plomo, en Laboratorio Agrama también analizamos otros metales relevantes para la calidad y seguridad del vino: cobre, cadmio, mercurio y níquel, cuya presencia puede ser determinante en determinados mercados de exportación.

Si exportas a Estados Unidos, Canadá o China, debes saber que cada país tiene sus propios límites. Un vino conforme en España puede no serlo en destino.

Ocratoxina A: la micotoxina del vino

La ocratoxina A es una toxina producida por hongos que pueden crecer en las uvas cuando hay humedad y temperaturas cálidas, especialmente en uvas dañadas o con podredumbre. El límite legal es de 2 microgramos por kilo. Aunque las prácticas modernas de viticultura han reducido su presencia, sigue siendo un parámetro obligatorio de control, sobre todo en vinos tintos de zonas cálidas o en añadas complicadas.

Se puede prevenir con buenas prácticas: selección rigurosa de uva, control de las condiciones de almacenamiento y procesos adecuados de clarificación.

Aminas biógenas: el indicador de higiene

Las aminas biógenas (histamina, tiramina, putrescina) se forman durante la fermentación maloláctica cuando hay problemas de higiene o de control de temperatura. Aunque en la Unión Europea no hay límites obligatorios, algunos países como Suiza o Alemania sí los tienen. Pero más allá de la regulación, las aminas biógenas son un problema porque pueden causar reacciones adversas en personas sensibles: dolores de cabeza, enrojecimiento facial, taquicardia.

Y además son una señal clara de que algo no ha ido bien en la bodega. Concentraciones altas indican deficiencias higiénicas que pueden dañar la imagen de marca.

Residuos de productos fitosanitarios

Uvas en viñedo - control de residuos de pesticidas
Los tratamientos fitosanitarios en viñedo pueden dejar residuos que deben controlarse antes de la comercialización.

En el viñedo se usan fungicidas, insecticidas y herbicidas para proteger las plantas. El problema es que algunos de estos productos pueden dejar residuos en el vino. La normativa europea establece límites máximos muy estrictos para cada sustancia activa. Y lo que es más importante: si exportas, cada país tiene sus propias listas de productos permitidos y sus propios límites.

Japón, Estados Unidos o Corea del Sur tienen requisitos diferentes a los europeos. Un vino perfectamente legal en España puede ser rechazado al llegar a destino si no cumple con la normativa del país importador.

En resumen: Los contaminantes clave en vino son metales, ocratoxina A, aminas biógenas y residuos de pesticidas. Todos tienen impacto en seguridad, calidad y comercialización.

¿Por qué hay que analizar? La normativa explicada sin jerga

La respuesta corta es: porque es obligatorio. Pero vayamos un poco más allá.

El Reglamento (UE) 2023/915 establece los límites máximos de contaminantes en alimentos, incluido el vino. Es de aplicación directa en toda la Unión Europea. Si no cumples, tu vino puede ser retirado del mercado, puedes recibir sanciones y, lo peor, pierdes la confianza de distribuidores y clientes.

Pero además de la ley, están las certificaciones voluntarias que exigen las grandes cadenas de distribución: IFS, BRC, ISO 22000. Sin análisis periódicos de contaminantes, no puedes mantener estas certificaciones. Y sin certificaciones, no accedes a ciertos mercados.

Dicho de otra forma: controlar contaminantes no es solo cumplir con la ley. Es poder vender.

Límites que debes conocer

Contaminante Límite legal ¿Qué pasa si lo supero?
Plomo 0,10 mg/kg (cosecha ≥ 2022) No se puede comercializar
Ocratoxina A 2 µg/kg No se puede comercializar
Histamina 2–10 mg/L (según país) Rechazo en algunos países
Pesticidas Variable según sustancia Rechazo en exportación

En resumen: La normativa europea establece límites claros. No cumplirlos significa no poder vender. Y si exportas, cada país tiene sus propios requisitos adicionales.

¿Cuándo hacer los análisis?

El timing lo es todo. Hacer el análisis demasiado pronto puede ser inútil (el vino todavía va a cambiar). Hacerlo demasiado tarde puede ser un desastre (el vino ya está embotellado y no puedes hacer nada).

Infografía: cuándo analizar contaminantes en vino - timeline del proceso de elaboración
Momento óptimo para analizar cada tipo de contaminante a lo largo del proceso de elaboración del vino.

El momento ideal según lo que quieras analizar

Para metales y ocratoxina A: Después de la clarificación y antes del embotellado. Así, si hay algún problema, todavía puedes aplicar tratamientos correctivos o mezclar con otros lotes.

Para residuos de pesticidas: Si compras uva a terceros, analiza el mosto antes de vinificar. No tiene sentido procesar un lote que luego no vas a poder vender. Si la uva es propia y tienes trazabilidad completa, puedes analizar el vino terminado.

Para aminas biógenas: Después de la fermentación maloláctica y antes del embotellado. Las aminas se forman durante esta fermentación, así que no tiene sentido analizarlas antes.

¿Con qué frecuencia?

Depende de tu volumen, tu mercado y tus clientes:

  • Si exportas: analiza cada lote antes de enviar.
  • Si trabajas con denominación de origen: al menos un análisis por campaña.
  • Si produces vinos de alta gama o reserva: analiza antes de cada embotellado.
  • Si vendes a granel: según lo que pida el comprador.

En resumen: Analiza después de clarificar y antes de embotellar. Si exportas, hazlo siempre. Si compras uva a terceros, analiza antes de procesar.

¿Por qué importa que el laboratorio esté acreditado?

Hay laboratorios de todo tipo. Algunos hacen análisis rápidos y baratos. Otros tienen acreditación oficial. ¿Cuál es la diferencia?

Un laboratorio acreditado bajo norma ISO/IEC 17025 por ENAC (la Entidad Nacional de Acreditación) te garantiza varias cosas que un laboratorio sin acreditar no puede:

  1. Validez oficial ante auditorías y certificadores. Si te auditan para IFS, BRC o ISO 22000, solo aceptan informes de laboratorios acreditados. Un análisis sin acreditar no vale para una auditoría.
  2. Métodos validados y fiables. Los procedimientos del laboratorio están validados según estándares internacionales. Esto significa que los resultados son reproducibles, precisos y trazables. Si hay un problema legal o una reclamación, el resultado tiene valor probatorio.
  3. Control de calidad continuo. Cada lote de análisis incluye muestras de control, blancos y patrones para verificar que todo funciona correctamente. Y ENAC audita periódicamente al laboratorio para asegurarse de que mantiene el nivel.
  4. Reconocimiento internacional. Los informes acreditados son reconocidos por Estados Unidos, Canadá, Japón, China y otros mercados. Si exportas, esto te ahorra trámites y te evita rechazos.
  5. Menos riesgos comerciales. Un análisis bien hecho te evita rechazos en frontera, retiradas de producto y sanciones. Y sobre todo, te da tranquilidad.

En resumen: Un laboratorio acreditado te da garantías oficiales, métodos fiables, control de calidad auditado y reconocimiento internacional. Es la diferencia entre un papel y una garantía real.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio analizar antes de vender mi vino?

Sí. La normativa europea establece límites máximos para contaminantes en vino. Como bodega, eres responsable de garantizar que tu producto cumple. La única forma de saberlo es mediante análisis.

¿Cuál es el contaminante más problemático?

Depende de tu situación. Si estás en una zona húmeda, la ocratoxina A es tu principal preocupación. Si exportas, los residuos de pesticidas pueden darte más problemas porque cada país tiene sus propios límites.

¿Cuánto cuesta un análisis?

Depende de lo que analices. Un análisis básico de metales y ocratoxina puede costar entre 150 y 300 euros. Un análisis completo de pesticidas (más de 400 sustancias) puede superar los 400 euros. Parece caro, pero es mucho más barato que perder un contenedor en la aduana.

¿Cuánto tarda un análisis?

Los plazos normales son: 3–5 días para metales, 5–7 días para ocratoxina, 7–10 días para pesticidas. Algunos laboratorios ofrecen servicio urgente si tienes prisa.

¿Qué hago si mi vino supera los límites?

Depende del contaminante. Para metales existen tratamientos de estabilización que pueden aplicarse. Para pesticidas no hay solución: el vino no se puede comercializar. En cualquier caso, ante un resultado que supere los límites, lo más recomendable es consultar con un técnico especializado para valorar las opciones disponibles según la normativa vigente.

¿Vale cualquier laboratorio?

Para autocontrol interno puedes usar cualquiera. Pero para auditorías, certificaciones o exportación solo valen los laboratorios acreditados ISO/IEC 17025. Y no todos los laboratorios están acreditados para todos los análisis, así que verifica el alcance de acreditación.

Para terminar

Controlar contaminantes en vino no es burocracia. Es proteger tu trabajo, tu reputación y tu negocio.

Un análisis a tiempo puede evitarte un rechazo comercial, facilitarte una exportación o simplemente darte la tranquilidad de saber que tu producto es seguro y está bien hecho.

¿Necesitas analizar tu vino antes del embotellado o la exportación?

En Laboratorio Agrama realizamos análisis acreditados de metales, ocratoxina A, aminas biógenas y residuos de pesticidas. Con plazos adaptados a tus ritmos de campaña y asesoramiento técnico cuando lo necesites.

📧 agrama@laboratorioagrama.com
📞 95 490 60 43
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